Un padre o madre que vive bajo una gran
carga de estrés por no tener los suficientes elementos para cubrir las necesidades
alimenticias, médicas y emocionales tanto las propias como las de su familia,
tiene más probabilidad de perder el juicio y ejercer violencia física contra
sus hijos.
Dado el caso en el asentamiento san Felipe
del municipio de Garzón, donde los habitantes
carecen de condiciones para tener
una vida digna y son los niños y las niñas quienes sufren las
consecuencias ya que se le está
vulnerando los derechos fundamentales. Sin embargo, la problemática siempre está
lejos de ser lineal, ya que en realidad la pobreza siempre se presentará acompañada de otros factores
vulnerables como es la violencia de género, la drogadicción, la exclusión
social, la mala distribución de la riqueza, una historia familiar marcada por
el maltrato, la carencia de capacidades parentales, etc., que al final serán
los determinantes para que este fenómeno lamentable se presente.
De allí que se encienda la alarma para mitigar hechos que contribuyan a el aumento de éste indicador a nivel nacional. La violencia en ningún medio debe ser justificada como un acto acorde, por el contrario se rechaza y más aun si son con los niños.
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| Fuente: El Mundo Newspaper |

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